¿Cómo hacer un diagnóstico fiable en SII?

La prevalencia actual de los trastornos digestivos cada vez es mayor. De hecho, si estás leyendo esto con interés, puede que sea porque tú misma lo sufres en primera persona.

Fuente: Sydney Sims para Unsplash

El Síndrome de Intestino Irritable (SII) se trata de una alteración del eje intestino-cerebro (también conocido como trastorno funcional) que implica que no existe una causa orgánica de base que justifique la sintomatología (celiaquía, parasitosis, EII…), por lo que su diagnóstico tradicionalmente se ha establecido en base a los síntomas presentados por el paciente (según criterios Roma IV, en la actualidad).

Se trata de una patología que tiene una elevada prevalencia en la actualidad (cerca de un 10%, según últimos datos de la Rome Foundation), aunque conocer el dato real es complicado porque lejos de lo que pudiera parecer, dar con un diagnóstico fiable no es tan fácil como creemos.

Y te preguntarás, ¿por qué es tan difícil? ¿No se trata simplemente de clasificar en base a los síntomas que presenta el paciente?

Pues sí y no. El problema que nos encontramos aquí es que si no se hace un adecuado cribado de las posibles causas subyacentes de este problema, podemos caer en el error de usar el SII como cajón de sastre para cualquier molestia digestiva (¡con la de cosas que pueden estar pasando ahí dentro!), lo que hace que en muchos casos el problema se cronifique y el paciente arrastre un malestar que puede afectar notablemente a su calidad de vida.

Pero… ¿entonces hay que buscar todas las patologías del mundo antes de diagnosticar? OF COURSE, NOT!

En las últimas guías de la British Society of Gastroenterology apuestan por hacer un cribado positivo, es decir, solicitar aquellos parámetros que nos sirvan para poder asegurarnos que no pasamos por alto las principales patologías “escondidas” tras un posible SII y, en caso de que todo esté correcto, poder diagnosticar el SII con un % de dudas muy bajo.

¿Quieres saber cuáles son? ¡Toma nota!

Si no se hace un adecuado cribado de las posibles causas subyacentes de este problema, podemos caer en el error de usar el SII como cajón de sastre para cualquier molestia digestiva

  • Hemograma completo (incluyendo VSG)
  • Serología para celiaquía
  • Calprotectina fecal (+/- SOH)
  • PCR

Además (y esto ya es basándome en mi experiencia), si hay sospecha clínica, o no hay mejoría tras tratamiento dietético y/o farmacológico, también serían interesantes:

  • Test de lactulosa para SIBO
  • Test de antígenos en heces o aire espirado para H. Pylori
  • Coprocultivo y parásitos en heces

Si te ha gustado esta info o crees que poder serle de utilidad a alguien, comparte o guárdalo para revisar cuando lo necesites. 🙂

¡Gracias por leer!

Bibliografía:

  1. Vasant, Dipesh H., et al. «British Society of Gastroenterology guidelines on the management of irritable bowel syndrome.» Gut 70.7 (2021): 1214-1240.
  2. Camilleri, Michael. «Diagnosis and Treatment of Irritable Bowel Syndrome: A Review.» JAMA 325.9 (2021): 865-877.

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